miércoles, 20 de mayo de 2009

Laberintos para todos

Tal vez algo del pavor que podemos llegar a sentir cuando nos enfrentamos a las nuevas tecnologías es la falta de control que experimentamos ante desconocido; por el contrario podemos experimentar una extrema curiosidad para abordar este nuevo reto y nos lanzamos a su descubrimiento sin planear muy bien a donde llegaremos….y de pronto nos encontramos saliendo de una caverna Platónica para enceguecernos con una imagen de libertad deslumbrante.

Con respecto a nuestros jóvenes lo que se observa es en su mayoría una rapidez y destreza para obtener información a través de la Web, el uso de Blogs, Wikipedia, etc. Al plantear ejercicios relacionados con obtención de información, los jóvenes están en su terreno, caminan y navegan a su ritmo, con gran destreza para el desplazamiento entre los lugares más recónditos del entramado de páginas Web. El uso de tecnológicas de información, facilitan la comunicación entre jóvenes de hoy y de alguna manera, amplían las fronteras de conocimiento; sin embargo es necesario cuestionarnos hacia donde estos límites se acercan a informaciones sin mucha validez científica o soporte acreditado. Tomemos el concepto de las redes de relaciones tipo Facebook que permiten un intercambio de imágenes, música, estados de animo, etc. en tiempo real donde quiera que se este. Esta herramienta se hace enormemente atractiva no solo para jóvenes si no para todos los otros que encontramos una manera practica de socializar y obtener información del otro sin mucho esfuerzo. Ahora bien, no necesariamente comunicarse se relaciona con aprender, así que si es por el gusto de intercambiar conceptos y ocurrencias, este medio se hace idóneo para las necesidades de quien nos escuche/lea en un margen mínimo de tiempo. ¿Cómo podemos entonces encontrar un balance entre el uso de tecnologías y los proceso educativos sin caer en los laberintos de la web? ¿Como hacer un uso efectivo del tiempo en la enseñanza y el aprendizaje sin perder el objetivo central planteado?

En este respecto, considero yo que nosotros como maestros debemos cumplir un rol de guías, tipo hilo de Ariadna, permitiendo a los estudiantes avanzar por los recónditos de la información pero sin perder su objeto central. Es necesario nosotros mismos nos lancemos a buscar las respuestas en el laberinto sin perder de vista las salidas. De este modo, desde nuestro rol podremos herramientas para que ellos mismos se cuestionen el tipo de información que están procesando, que asuman posiciones criticas y sean ellos quienes saquen sus propias conclusiones y encuentren su salida. De este modo es posible que nos acerquemos todos, aprendices y aprendidos a una educación activa, participativa y mas significativa.